
36 Todavía estaban ellos hablando acerca de esto, cuando Jesús mismo se puso en medio de ellos y les dijo: —Paz a ustedes. 37 Aterrorizados, creyeron que veían a un espíritu.
38 —¿Por qué se asustan tanto? —les preguntó—. ¿Por qué les vienen dudas?39 Miren mis manos y mis pies. ¡Soy yo mismo! Tóquenme y vean; un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que los tengo yo. 40 Dicho esto, les mostró las manos y los pies.41 Como ellos no acababan de creerlo a causa de la alegría y del asombro, les preguntó: —¿Tienen aquí algo de comer?
42 Le dieron un pedazo de pescado asado,43 así que lo tomó y se lo comió delante de ellos. Luego les dijo: 44 —Cuando todavía estaba yo con ustedes, les decía que tenía que cumplirse todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.
45 Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras.
46 —Esto es lo que está escrito —les explicó—: que el *Cristo padecerá y *resucitará al tercer día,47 y en su nombre se predicarán el *arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las *naciones, comenzando por Jerusalén.48 Ustedes son testigos de estas cosas.49 Ahora voy a enviarles lo que ha prometido mi Padre; pero ustedes quédense en la ciudad hasta que sean revestidos del poder de lo alto.
Ustedes son testigos de estas cosas.
Querida congregación: la gracia y la paz de Dios estén con todos hoy. Amén.
Las apariciones están para expresar a la comunidad que verdaderamente Jesus ha resucitado y que esta es una obra de Dios. La tumba vacía solo demostraba que el cuerpo de Jesus no estaba allí, pero en las apariciones, se entiende el verdadero sentido de la tumba vacía, no está en la tumba, porque ha resucitado. El cristianismo se basa en esa declaración de fe, no es algo que podamos probar científicamente, tampoco es algo de lo cual conservemos videos, fotos, o alguna clase de material que demuestre que realmente paso lo que pasó la mañana de pascua, pero allí está el secreto de la fuerza de nuestro mensaje, es un acto de fe. Es por la fe que podemos ver al resucitado nosotros hoy, no por razones intelectuales o materiales.
Durante muchos siglos se ha discutido si verdaderamente resucito o no, y el mundo se dividió entre creyentes e incrédulos por esa causa, sin embargo, creo que esa discusión no tiene sentido. Una verdad de fe no puede someterse al análisis de una fría lógica científica, una verdad de fe, es lo que es, un acto de total confianza y dependencia en Dios. Creer en la resurrección finalmente es creer en el poder de la vida y en la justicia de Dios a favor de aquel que es crucificado de manera injustificada.
Creer en la resurrección es creer que mas allá de todas las restricciones, penurias, sacrificios, o poderes que nos rodean y oprimen, Dios es quien levanta y restaura a los que sufren, sana a los que están enfermos, libera a los que están oprimidos y sobre todo regala vida a quienes están rodeados de muerte.
Los apóstoles fueron tocados por lo que vieron, ellos vieron a Jesus, ellos lo pudieron sentir y hasta comieron con él, por eso esta aparición del resucitado para ellos no era una alucinación, sino era verdaderamente un encuentro personal con el mismo Jesus, que llevando aun sobre si las heridas de los clavos y la lanza, ahora está vivo y les dice a los suyos que siempre quiere seguir estando con ellos.
Pero el resucitado no se entiende como un suceso aislado, sino como el cumplimiento de todo un plan salvador, por eso Jesus les dice: “el *Cristo padecerá y *resucitará al tercer día, 47 y en su nombre se predicarán el *arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las *naciones, comenzando por Jerusalén”.
Jesus es descrito como un salvador que sufre, pero cuyo sufrimiento es causa de un cambio radical en todo el mundo, su sufrimiento restaura la paz y la armonía entre nosotros y la creación, nosotros y Dios y nosotros con nosotros mismos. Porque ese sufrimiento es causa de esa ruptura radical que existe, la ruptura de un mundo donde hay injusticias, la ruptura de familias, de personas consigo mismas. Jesus cuando sufre nos muestra lo radical que puede ser la injusticia y por eso en la resurrección, Dios nos declara, eso que el mundo actualmente rompe, destruye y desprecia, eso mismo Dios lo sana, lo resucita, lo devuelve a la vida, para así mostrarnos que la vida es el valor más importante para todos nosotros.
Jesus en la resurrección toca la vida de los discípulos y los mueve a un cambio de visión, los mueve a predicar ese cambio y a vivir ese cambio. Por eso la tarea de cada uno de nosotros es primero experimentar ese cambio, descubrir por medio de la oración, la lectura Bíblica, la adoración y la vida en comunidad como ese cambio realmente ya está presente en medio nuestro, y luego aprender a vivir ese cambio sirviendo a los que nos rodean y que aun no lo conocen, o que conociéndolo no saben cómo vivirlo. Vivir y enseñar es el tema de este texto del evangelio de hoy. Vivir la experiencia de la resurrección y hablar de ella para que siga creciendo en la vida de más personas.
En este viaje de la Pascua, alegrémonos de que el Señor resucitado nos quiere llenar de su presencia y llenos de ella, vivamos con la alegría de saber que la vida tiene un valor infinito cuando está en manos del Dios infinito.
Amén.

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